17 febrero 2012

Las 10 mejores películas de cine espiritual de 2011

Estamos ante la mejor cosecha del cine espiritual de los últimos años, lo que refleja el buen estado de salud espiritual de la producción cinematográfica. Aunque desgraciadamente este hecho no termina de afectar al público general, que se mantiene en el consumo audiovisual de bajo perfil. Aunque cada vez más hay un sector de público que apuesta por este tipo de cine que ahora lo tiene a su disposición. Veamos la selección de este año. Peio Sánchez - Director Semana Cine Espiritual.

1. El árbol de la vida de Terrence Malick 

Estamos ante una obra maestra del cine espiritual. Formalmente innova de la narración fílmica de la fe cristiana ya que presenta una historia personal-familiar de pecado y de gracia con una perspectiva de universalidad que se despliega en abundantes símbolos y referencias musicales de la tradición religiosa. La compleja elaboración formal supone tanto una profundización en la forma artística de la experiencia cristiana como apunta aspectos de novedad. Especialmente sugerente resulta la presencia intermitente del lenguaje orante dirigido a Dios que trasciende la pura narración horizontal. La mayor dificultad estriba en la complejidad de un montaje. Actúa con diferentes registros que se acompañan de una profundidad teológica inusual dada la amplitud de temas que aborda tales como el sentido del sufrimiento inocente, el origen en la bondad de lo real, la densidad y diferentes registros del pecado así como su transmisión social, la trasparencia resistencia y victoria de la Gracia, la posibilidad de la conversión como giro hacia la esperanza, la ofrenda de alabanza como aceptación agradecida por el amor divino y el más allá como consumación personal y comunitaria en Dios. Este recorrido globalizador por la antropología cristiana se realiza resguardando el misterio de Dios que únicamente aparece representado por la zarza ardiente del Génesis que acompaña la narración como llama de amor viva. Película imprescindible, a partir de ahora, en el cine espiritual que deberá ser revisitada para descubrir nuevos significados y que propone la experiencia de Dios que se comunica en el arte.


2. De dioses y hombres de Xavier Beauvois

Relato poderoso y significativo a la vez que realizado con una respetuosa distancia sobre la vida y muerte de los monjes trapenses del monasterio de Nuestra Señora del Atlas de Tibhirine que fueron secuestrados en 1996. Los hechos se desarrollaron en medio de una Argelia convulsa entre la amenaza de los grupos radicales islamistas y un régimen militar que dificulta la reconciliación. Xavier Beauvois, el director, basa su narración en la motivación profunda de los monjes explicitada en el testamento de Christian de Chergé que se escucha al final. La aportación espiritual apunta en la reconciliación de las personas, los pueblos y las culturas desde el diálogo de las religiones fundado en el Dios que nos reconcilia en Cristo encarnado y crucificado. Para ello el guión se centra en el proceso de discernimiento personal y comunitario de la comunidad de monjes sobre la decisión de permanecer fieles y firmes en su monasterio a pesar de las amenazas que los rodean. Magníficamente interpretada, los monjes se presentan en su vida ordinaria de oración, trabajo e inserción en aquella realidad concreta, a la vez que se muestra el proceso de cada uno con sus dudas y certezas. Todo ello nos permite comprender su decisión, para nada heroica, sino más bien como un signo lúcido y humilde de reconciliación en medio de la barbarie. El momento culminante de la última cena es una secuencia magistral donde se nos muestra toda la carga significativa de una mesa que se va convirtiendo de lugar de perdón y alegría a la vez que en altar de entrega y reconciliación. El final es significativo y esperanzado a través de una elipsis que apunta a la paz definitiva en Dios.

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