09 abril 2012

PREMIOS ALFA Y OMEGA 2012. Un cine luminoso

Fuente: Marta Gª Outón (Cinemanet)
Hoy en día se apuesta por el cine como medio de expresión de todas esas preguntas antropológicas y transcendentales que ocupan la mentes de todas las personas. El Séptimo Arte, pudiendo ser el primero, no puede ser entendido sólo como entretenimiento, sino que también es un medio para alcanzar la verdad y la conexión con la belleza de Dios. No nos equivoquemos con el reflejo que pretendemos demostrar de una humanidad perdida en el cine. El público y los profesionales del Séptimo Arte necesitan buscar y exponer la belleza para no caer en la desesperanza; por eso, los Premios Alfa y Omega se han comprometido a galardonar a esas películas que este año se han atrevido a llegar más lejos persiguiendo ese ideal.

El martes 21 de febrero Mons. César Franco, obispo auxiliar de Madrid, presentó la entrega de los Premios Alfa y Omega de cine 2011. En el acto, se corroboró que hoy en día “no debemos tener miedo”, tal y como insistió Juan Pablo II en el año 2003. Los miembros del jurado alentaron a escritores, informadores y artistas a anunciar la esperanza cristiana a través de su trabajo.

El obispo resaltó que el cine poco a poco va despertando como “testigo de la fe y de la experiencia humana, de lo interior y de lo exterior, así como imagen de lo abarcable y de lo inabarcable”. Así lo hemos podido comprobar este año 2011, que ha dado lugar a un cine luminoso nacional e internacional, prueba de la existencia de la experiencia religiosa (películas como El árbol de la vida o De dioses y hombres, entre otras). Seguir leyendo...

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